La única postura posible contra la piratería de libros electrónicos

Como algunos ya sabréis (porque lo he tratado en algún post anterior de este blog, como “El papel de las editoriales en un mundo sin papel“), soy de la opinión de que la guerra contra la piratería es una guerra perdida de antemano, mucho más cuando hablamos de libros electrónicos que, aun cuando el F.B.I. cerrara todos los megauploads del mundo, pueden seguir pasando de mano en mano simplemente como documentos adjuntos en un correo electrónico.

La guerra de los autores y los editores es otra: luchar por mantener a aquellos que sí están dispuestos a pagar un precio justo por un libro, cuidarlos, y tratar de que ese número crezca. Es decir, mimar a los “buenos” e ignorar a los “malos” (nótense las comillas y las itálicas…)

Pero, ¿cómo pueden hacer eso?

En primer lugar, tratando de que no pequen justos por pecadores. Eso, en mi opinión, pasa por dejar de lado el dichoso DRM, por ejemplo.

Y, en segundo lugar, haciendo que el libro electrónico comprado sea sustancialmente diferente del obtenido en páginas webs digamos… alternativas. Que sea único e intransferible, pero no mediante la utilización de sistemas anticopia, DRMs, etc. sino consiguiendo que ese libro electrónico sea especial para el lector, sea único y completamente diferente al que pueda haber comprado o pirateado otro lector.

Todo eso está muy bien, pero, ¿cómo es posible conseguir que un objeto producido en masa, replicado de forma electrónica, sea realmente único?

 

Vale, de eso tratará mi próximo post… dentro de unos minutos.

Sigue en: Haciendo que un libro electrónico sea único

Comments

  1. lluisanunez says:

    Si es una guerra perdida, deberías de dejar de llamarla piratería

Trackbacks

  1. [...] Haciendo que el libro electrónico comprado sea único March 20, 2012 By Marc R. Soto Leave a Comment Tweet Viene de “La única postura posible ante la piratería de libros electrónicos“. [...]

Speak Your Mind

*